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¿Qué es la cronobioingeniería?

La cronobioingeniería es una disciplina que estudia los ritmos biológicos de los seres vivos utilizando herramientas y enfoques propios de la ingeniería. En otras palabras, analiza cómo funcionan los ciclos naturales del cuerpo (como el sueño, la temperatura, la secreción hormonal o la actividad metabólica) y cómo podemos medirlos, modelarlos o incluso intervenir en ellos para mejorar la salud o el rendimiento.

La definición más directa que encontramos en fuentes especializadas la describe como:

  • “Disciplina que estudia el comportamiento rítmico espontáneo de las funciones ó mvariables vitales de los seres vivos.”

Ese “comportamiento rítmico” se refiere a los ritmos circadianos, ultradianos, infradianos, etc.

La cronobioingeniería se centra en los Ritmos biológicos y señales biomédicas:

  • Ciclo sueño–vigilia

  • Ritmos hormonales (melatonina, cortisol…)

  • Ritmos metabólicos

  • Ritmos cardíacos y respiratorios

  • Señales biomédicas. Aunque no es lo mismo que la ingeniería biomédica, se apoya en ella. Por ejemplo, el análisis de señales fisiológicas (ECG, EEG, temperatura, actividad) es clave para detectar patrones rítmicos.

En la página fisionomía humana he hablado de las diferencias que entre los dos sexos en gestión emocional pueden llevar a somatizar distinto. Cuando hablamos de somatización nos referimos a expresar o vivir emociones y conflictos psicológicos a través de síntomas físicos reales (dolor, fatiga, problemas digestivos, contracturas, migrañas, etc.) sin que haya una causa médica suficiente que lo explique.

Los estudios no son tan claros como los tópicos. Hay investigaciones que muestran mayor reporte de síntomas somáticos en mujeres, pero cuando se ajusta por otros factores (depresión, ansiedad, roles de género, uso de servicios sanitarios, etc.), las diferencias se vuelven menos evidentes o desaparecen. El resultado de la gestión de las emociones es diferente y lo más importante: más que el sexo, importa cómo te enseñaron a sentir. Algo clave que muchas veces se pasa por alto: el género no lo explica todo. Influyen mucho:

  • La historia personal: traumas, pérdidas, crianza, violencia, figuras de apego.

  • Tu cultura y tu familia: qué emociones eran “aceptables” y cuáles no.

  • Tu carácter: hay personas más sensibles, más racionales, más intuitivas.

  • Tu contexto actual: trabajo, pareja, carga mental, precariedad, maternidad/paternidad, etc.

Algunas preguntas que suelen ayudar a entender tu propia somatización:

  • ¿Qué emociones te cuesta más permitirte? (tristeza, rabia, miedo, sentirte débil, necesitar a otros).

  • Cuando te duele algo, qué estaba pasando en tu vida los días/semanas anteriores? Discusiones, cambios, preocupaciones, cargas, sensación de no poder más.

  • Qué te enseñaron de pequeño sobre llorar, pedir ayuda, enfadarte?

  • ¿En tu entorno, qué se espera de ti por ser mujer/hombre? ¿Ser fuerte? ¿Ser cuidadora? ¿No molestar? ¿Ser siempre “competente”?

A las mujeres se les permite más por muchos factores excepcionalmente por la educación recibida:

  • Hablar de tristeza, miedo, inseguridad.

  • Buscar apoyo emocional.

  • Llorar o pedir ayuda.

  • Tienden a conectar y nombrar más emociones, pero también se les carga con más responsabilidad emocional (cuidar, sostener, conciliar).

  • El exceso de exigencia y de cuidado a los demás puede hacer que el cuerpo sea “el único lugar” donde sale el malestar: dolores, cansancio extremo, alteraciones menstruales, migrañas, problemas gastrointestinales, etc.

  • De forma comparativa a nivel general (no absoluto) las mujeres somatizan en síntomas (tendencias más frecuentes):

    • Síntomas:

      • Dolor crónico (cabeza, cuello, espalda).

      • Síntomas gastrointestinales (colon irritable, náuseas, molestias digestivas).

      • Fatiga, sensación de agotamiento.

      • Trastornos relacionados con el ciclo menstrual, migrañas.

    • Emociones de fondo frecuentes:

      • Culpa, miedo a fallar, preocupación por los demás, tristeza, sobrecarga.

      • Muchas veces ligadas a cuidado excesivo de otros, relaciones, autoexigencia.

A los hombres se les permite más por muchos factores excepcionalmente por la educación recibida:

  • Expresar rabia, irritación, orgullo.

  • Ser “autosuficientes”.

  • Reprimir o minimizar vulnerabilidad (“no llores”, “sé fuerte”).

  • Tienden a no identificar tan bien ciertas emociones internas, sobre todo tristeza, miedo, vergüenza; aparecen como “estrés”, cansancio o mala leche.

  • Al no expresar emocionalmente, es frecuente que el cuerpo hable por ellos: tensión muscular, dolores de espalda, problemas cardíacos relacionados con estrés, insomnio, consumo de alcohol/tabaco, etc.

  • En hombres (tendencias más frecuentes) la somatización en síntomas (tendencias más frecuentes):


  • Síntomas:

    • Contracturas, dolor muscular, cefaleas tensionales.

    • Problemas cardiovasculares asociados a estrés crónico.

    • Insomnio, irritabilidad, sensación de presión física.

    • A veces somatización mezclada con conductas de escape (alcohol, trabajo excesivo).


  • Emociones de fondo frecuentes:

    • Rabia contenida, vergüenza por sentirse vulnerables, miedo al fracaso, sensación de no poder “aflojar”.

En cualquier caso la somatización aunque de forma diferente el patrón es común:

                            En los dos casos: la emoción que no se reconoce / no se permite / no se expresa → cuerpo como salida.

Muchas veces, el cuerpo está gritando lo que la mente lleva tiempo callando. Por eso, dos mujeres pueden somatizar de formas totalmente distintas, y lo mismo entre hombres. El cuerpo no responde a “ser mujer” o “ser hombre” en abstracto, sino a cómo has tenido que sobrevivir emocionalmente.

De todas formas El cuerpo femenino es diferente al masculino y lo demuestra su anatomía pero además hay diferencias que son comprobables fisiológicamente. En particular el sistema hormonal demuestra que las diferencias físicas que pueden posibilitar la "diferencia a la hora de somatizar las emociones bloqueadas" pueden venir de la mano de unas diferencias existentes entre el cuerpo humano masculino y el cuerpo humano femenino desde el punto de vista endocrino/hormonal. La objetividad empírica demuestra esto último en estudios bioestadísticos partiendo de la cronobioingeniería.

La cronobioingeniería combina biología, medicina e ingeniería para entender y aprovechar los ritmos naturales del cuerpo. Es clave en el futuro de la salud personalizada, el bienestar y la optimización del rendimiento humano.

🧩 ¿Por qué es una disciplina “ingenieril”?

Porque no solo observa los ritmos, los mide, los modela matemáticamente y diseña sistemas para intervenir en ellos.

Es un puente entre la física-química y aquellos modelos matemáticos que aportan números y por tanto, cuantificación, a la explicación del funcionamiento del ser humano.

¿Para qué sirve la cronobioingeniería?

La Cronobioingeniería tiene aplicaciones muy potentes. Con Modelado y tecnología bioestadística partiendo de algoritmos de regresión múltiple lineal y non lineal para predecir ritmos biológicos. Puede:

  • Determinar cuándo es más eficaz un medicamento (cronoterapia).

  • Ajustar tratamientos para enfermedades como cáncer, hipertensión o trastornos del sueño.

  • Optimizar horarios de sueño y trabajo.

  • Detectar desajustes circadianos (jet lag, turnos nocturnos).

  • Identificar los momentos del día donde el cuerpo rinde mejor.

  • Comprender cómo los ritmos influyen en la expresión genética o el metabolismo.

  • Partiendo de sensores wearables que monitorizan ciclos puede obtener sistemas que ajustan terapias según el momento óptimo del día.

El organismo humano puede entenderse como un sistema complejo que, al igual que un ordenador, procesa información, toma decisiones y se relaciona con su entorno. Una forma útil de visualizarlo es mediante el símil de las capas OSI, que por pragmatismo se reducen en la práctica al modelo TCP/IP. En este paralelismo, cada nivel del sistema humano cumple funciones análogas a las de un dispositivo informático, permitiendo comprender cómo interactúan cuerpo, mente, emociones y entorno.

🧠El organismo humano como un sistema informático en capas:

1. La CPU como cerebro: el núcleo de la toma de decisiones

En un ordenador, la CPU coordina, calcula y decide. En el ser humano, esta función la cumple el cerebro, que integra información racional (similar a la ALU), procesos reflexivos e intuitivos (como la lógica interna de la CPU) y el ritmo vital marcado por el “reloj del sistema”, que puede asociarse al corazón y al flujo emocional.

El cerebro recibe datos, los interpreta, los compara con experiencias previas y genera respuestas. Este proceso es continuo y depende de la calidad de la información recibida y del estado del “hardware” corporal (cuerpos físico y etérico).

2. Las capas de presentación y sesión: emociones, recuerdos y contexto

En el modelo OSI, las capas de presentación y sesión gestionan cómo se codifica la información y cómo se mantienen las conexiones. En el ser humano, estas capas pueden entenderse como la interacción entre emociones, memoria y contexto (cuerpo mental y astral con la mediación del cuerpo causal).

  • Las emociones actúan como filtros que priorizan o inhiben información.

  • Los recuerdos funcionan como sesiones abiertas en un sistema multimedia: almacenan experiencias, imágenes, sonidos y sensaciones.

  • La interacción con el entorno puede generar interrupciones, igual que en un sistema informático: estímulos inesperados, cambios de contexto o señales internas pueden modificar la toma de decisiones.

Cuando estas capas funcionan sin interferencias, permiten decisiones inteligentes, adaptativas y coherentes.

3. Virus, gusanos y troyanos: interferencias que llegan por los sentidos

En informática, los virus entran por vulnerabilidades del sistema. En el ser humano, las “vulnerabilidades” son los sentidos y la exposición al entorno. Ideas tóxicas, emociones desreguladas, estrés crónico o influencias dañinas pueden actuar como malware que altera la percepción y la conducta (cuerpo psicoemocional en desequilibrio)

La diferencia es que el ser humano posee un firewall emocional: la capacidad de gestionar, filtrar y neutralizar estas influencias mediante autoconciencia, regulación emocional y equilibrio interno (trabajo simétrico de los cuerpos físico y psicoemocional).

4. El hardware humano y la MTCh: equilibrio de los cinco elementos

Si ampliamos la metáfora, el cuerpo físico es el hardware. Desde la perspectiva de la Medicina Tradicional China, este hardware se organiza en torno al equilibrio de los cinco elementos, que pueden relacionarse con componentes informáticos:

  • ALU → mente racional

  • CPU → mente reflexiva e intuitiva

  • Reloj del sistema → corazón y emociones

  • Bus frontal → pulmón e intestino grueso, gestión de los sentidos y del intercambio con el entorno

  • Bus de interrupciones → estómago, bazo y páncreas, que regulan la estabilidad emocional y social - sistema inmunitario.

Cuando estos elementos están en equilibrio, el sistema funciona con eficiencia, estabilidad y claridad.

5. Interacción sana e inteligente con el entorno

El entorno —la “Internet” que nos rodea— nos envía información constante. Cada persona decide, consciente o inconscientemente, qué aceptar y qué bloquear. Una buena gestión emocional actúa como un sistema de seguridad que:

  • evita la entrada de “virus” psicológicos, (buen equilibrio entre  los cuerpos físico y psicoemocional)

  • mantiene la coherencia interna, (equilibrio emocional) teniendo en cuenta la gestión que los cuerpos causal y bhúdico hacen en la psique humana. 

  • permite decisiones inteligentes, que según se avanza en la vida hace que la gestión de la psique humana en todos los ámbitos de la vida del ser humano siguen la orquesta afinada de los cuerpos ó dimensiones físico, psicoemocional, causal, bhúdico bajo la batuta del cuerpo átmico).

  • y favorece una interacción saludable con el medio que nos rodea a cada individu@ (ser humano).

6.La evolución de un ser humano en la vida desde el nacimiento hasta los primerio años en la edad adulta

La vida humana, desde el nacimiento, va configurando su hardware, instalando su software y aprendiendo a gestionar redes, interrupciones, protocolos y seguridad. A medida que crecemos, este sistema se vuelve más complejo, más autónomo y más expuesto al entorno, lo que implica oportunidades, riesgos y la necesidad de una buena gestión emocional.

🌱 1. Nacimiento: el sistema arranca por primera vez

Al nacer, el ser humano es como un ordenador recién encendido:

  • El hardware está presente, pero aún inmaduro.

  • El sistema operativo está instalado, pero sin configuraciones avanzadas.

  • Los drivers sensoriales comienzan a activarse: vista, oído, tacto, gusto, olfato.

  • El modelo TCP/IP empieza a funcionar en su nivel más básico: recibir estímulos y responder.

En esta etapa, las capas superiores del modelo OSI —presentación, sesión, aplicación— están prácticamente vacías. No hay recuerdos, no hay lenguaje, no hay identidad. Solo hay señales, impulsos y la necesidad de conexión.

Desde la perspectiva de la MTCh, los cinco elementos están en estado germinal: el sistema emocional es puro, pero extremadamente vulnerable.

👶 2. Infancia: instalación del software emocional y social

Durante los primeros años, el niño empieza a construir:

  • Memoria (sesiones abiertas que se acumulan).

  • Lenguaje (capa de presentación).

  • Vínculos afectivos (protocolos de conexión).

  • Primeras reglas sociales (normas de red).

Aquí se instalan los “programas base” que influirán toda la vida: confianza, miedo, apego, curiosidad, seguridad.

Si el entorno es estable, el firewall emocional se configura de forma sana. Si el entorno es caótico, aparecen vulnerabilidades: miedo excesivo, estrés temprano, dificultad para regular emociones.

La MTCh diría que los elementos empiezan a tomar forma: el corazón‑fuego aprende a gestionar emociones, el pulmón‑metal aprende a relacionarse, el bazo‑tierra aprende a digerir experiencias.

🧒 3. Adolescencia: expansión del sistema y primeras interferencias

La adolescencia es el equivalente a conectar el sistema a Internet por primera vez:

  • El entorno social se vuelve masivo.

  • Aparecen nuevas redes, nuevas influencias, nuevos “paquetes de datos”.

  • El sistema emocional se vuelve más sensible a interrupciones.

  • La identidad se reconfigura constantemente.

Si el firewall emocional no está bien configurado, el sistema puede saturarse: ansiedad, impulsividad, aislamiento o dependencia emocional.

Desde la MTCh, este es un momento crítico: el fuego (corazón‑emociones) y la madera (hígado‑impulso vital) pueden desequilibrarse, generando frustración, rabia o tristeza. Aquí los “virus” emocionales y sociales pueden entrar con facilidad debido a:

  • Comparación social.

  • Rechazo.

  • Presión del grupo.

  • Autoexigencia.

  • Miedo al fracaso.

🧑 4. Juventud y adultez: toma de decisiones, responsabilidades y estabilidad del sistema

Al llegar a la adultez, el sistema ya tiene:

  • Un hardware consolidado.

  • Un software emocional relativamente estable.

  • Un sistema operativo maduro.

  • Protocolos de comunicación más eficientes.

Aquí el modelo TCP/IP humano debe funcionar con fluidez: recibir información, procesarla, compararla con experiencias previas y emitir decisiones inteligentes. Pero también es el momento en que el estrés, el miedo y las presiones sociales pueden interferir:

  • Sobrecarga de paquetes (exceso de tareas).

  • Latencia emocional (dificultad para responder).

  • Pérdida de señal (desconexión afectiva).

  • Ataques externos (críticas, conflictos, expectativas).

Es el momento, además, en que se toman decisiones importantes:

  • Formar pareja.

  • Elegir profesión.

  • Asumir responsabilidades.

  • Construir redes sociales y laborales.

Si el firewall emocional está bien configurado, el sistema puede:

  • Filtrar lo dañino.

  • Integrar lo útil.

  • Mantener estabilidad.

  • Adaptarse al entorno.

Si no lo está, aparecen problemas psicoemocionales: ansiedad, bloqueo, dependencia, evitación, desgaste relacional.

🤝 5. Relaciones humanas: la red social como infraestructura vital

Las relaciones humanas son redes complejas donde cada persona es un nodo. La calidad de estas conexiones depende de:

  • La claridad de la comunicación (capa de presentación).

  • La estabilidad emocional (capa de sesión).

  • La capacidad de empatía (aplicación).

  • La gestión de interrupciones (emociones inesperadas).

  • La fortaleza del firewall (límites personales).

Cuando estas capas funcionan bien, las relaciones son nutritivas, estables y enriquecedoras. Cuando fallan, surgen conflictos, malentendidos, rupturas o dinámicas tóxicas.

La MTCh lo explicaría como un desequilibrio entre elementos: exceso de fuego (emociones desbordadas), exceso de metal (rigidez), exceso de agua (miedo), etc.

🌐 Conclusión: un sistema vivo que aprende a autorregularse

El ser humano es un sistema informático biológico que:

  • Aprende desde cero.

  • Se expone progresivamente al entorno.

  • Desarrolla protocolos de comunicación.

  • Construye defensas emocionales.

  • Toma decisiones cada vez más complejas.

  • Y necesita equilibrio interno para funcionar bien.

Cuando el hardware (cuerpo), el software (emociones), la red (relaciones) y la seguridad (gestión emocional) están alineados, la vida fluye con inteligencia, salud y estabilidad.

🧩 Aislamiento emocional: cuando el sistema humano se desconecta de la red

El aislamiento emocional no aparece de golpe. Es el resultado de una serie de fallos acumulados en el “sistema operativo” humano: interrupciones mal gestionadas, sobrecarga de estímulos, emociones no procesadas y un firewall emocional que empieza a bloquear incluso lo que es sano. Desde la metáfora informática, es como si el sistema se protegiera tanto que termina desconectándose de la red.

1. 🌫️ El origen: mala gestión emocional y saturación del sistema

Cuando las emociones no se procesan bien, el sistema empieza a:

  • Confundir señales (lo que siento vs. lo que necesito).

  • Sobrecargar la CPU (rumiación, preocupación constante).

  • Generar interrupciones continuas (ansiedad, miedo, irritabilidad).

  • Cerrar puertos de comunicación (evitar relaciones, aislarse).

En términos del modelo OSI:

  • La capa de presentación distorsiona la información: lo que llega del entorno se interpreta como amenaza.

  • La capa de sesión pierde estabilidad: cuesta mantener vínculos, conversaciones o proyectos.

  • La capa de aplicación se queda sin recursos: la persona deja de interactuar con el mundo de forma fluida.

2. 🔥 Estrés y ansiedad: el sistema entra en modo “alerta permanente”

El estrés sostenido actúa como un proceso que consume recursos sin parar. La ansiedad es como un antivirus mal configurado: detecta amenazas donde no las hay.

Esto afecta al cuerpo de forma global:

  • El corazón‑ID (desde la visión simbólica) se agita, pierde ritmo emocional.

  • El pulmón‑IG se contrae: cuesta respirar con calma, cuesta soltar tensiones.

  • El hígado‑VB puede tensarse emocionalmente: frustración, irritabilidad.

En la metáfora informática, es como si el sistema operativo estuviera funcionando con demasiados procesos en segundo plano, ralentizando todo.

3. 🍽️ El impacto en la “triple unidad” estómago‑bazo‑páncreas

En la MTCh, esta tríada es la encargada de:

  • “Digerir” alimentos.

  • “Digerir” experiencias.

  • Mantener claridad mental.

  • Sostener energía estable.

Cuando las emociones están desbordadas:

  • El estómago se vuelve sensible: pesadez, digestiones lentas.

  • El bazo pierde capacidad de transformar: cansancio, falta de concentración.

  • El páncreas se ve afectado por la relación con el azúcar y la regulación interna.

En la metáfora informática, esta tríada sería el bus de interrupciones y el módulo de energía. Si se saturan, el sistema entero pierde estabilidad

4. 🍬 Azúcares, edulcorantes y la pérdida de intuición alimentaria

Cuando el sistema emocional está alterado, el cuerpo puede confundir:

  • Lo que desea (alivio rápido, placer inmediato)

  • Con lo que necesita (nutrición real, equilibrio)

Esto lleva a:

  • Buscar alimentos muy dulces o muy procesados.

  • Usar la comida como “parche emocional”.

  • Perder sensibilidad para reconocer señales internas.

En términos informáticos, es como si el sistema empezara a instalar programas de baja calidad porque el usuario está cansado o desorientado. Funcionan un rato, pero generan más problemas a largo plazo. Saber más: ver colesterol en el tiempo y glucemia en el tiempo

5. 🧱 Aislamiento social: cuando el firewall bloquea incluso lo sano

Si el estrés y la ansiedad se mantienen, el sistema empieza a protegerse de forma excesiva:

  • Se reducen las interacciones.

  • Se evita el contacto social.

  • Se interpreta la red como peligrosa.

  • Se pierde la capacidad de confiar.

El firewall emocional, que debería filtrar lo dañino, empieza a bloquear también lo nutritivo. Saber más: casos de cáncer tratados con cixplatino

En la MTCh, esto se relaciona con:

  • El pulmón‑IG (capacidad de relacionarse).

  • El corazón‑ID (capacidad de conectar).

  • El bazo‑estómago (capacidad de sostenerse emocionalmente).

Cuando estos sistemas se debilitan, la persona puede sentirse desconectada incluso estando rodeada de gente. Saber más: Tensión arterial en el tiempo.

6. 🌐 Consecuencia final: pérdida de intuición, equilibrio y conexión

El aislamiento emocional genera un círculo:

  1. Emociones mal gestionadas.

  2. Estrés y ansiedad.

  3. Problemas digestivos y metabólicos.

  4. Elecciones alimentarias impulsivas.

  5. Menos energía y claridad mental.

  6. Más aislamiento.

  7. Más estrés.

El sistema humano deja de funcionar como una red integrada y se convierte en un dispositivo desconectado, lento y vulnerable. Consecuencias: Las enfermedades mentales.

🌱 Una idea clave para cerrar

Cuando el sistema humano recupera equilibrio emocional, claridad interna y relaciones sanas, vuelve a:

  • Elegir mejor.

  • Sentir mejor.

  • Conectar mejor.

  • Regularse mejor.

Es como si el hardware, el software y la red volvieran a sincronizarse. Es decir tú enfermo:...  Estoy En reconstrucción     ¿Cómo?      Para saberlo busca en  Maendil SALUD: coaching yPNL

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